Análisis del Sistema Financiero Ecuatoriano

Análisis del Sistema Financiero Ecuatoriano

Gracias al esfuerzo que se ha realizado en el sistema financiero ecuatoriano, en términos de innovación y digitalización, la banca permaneció completamente operativa durante los meses de confinamiento y durante el resto de la pandemia, brindándoles a sus clientes servicios de manera efectiva y la oportunidad de realizar sus transacciones desde la seguridad de su hogar.

 

El sistema financiero ecuatoriano se conforma por entidades públicas y privadas debidamente autorizadas y reguladas por la Superintendencia de Bancos que operan en la intermediación financiera, a través de depósitos para que estos luego sean utilizados en operaciones de crédito e inversión.

Según la regulación ecuatoriana por medio de la Superintendencia de Bancos del Ecuador, el sistema financiero ecuatoriano está compuesto por bancos sean estos públicos y/o privados, sociedades financieras, cooperativas de ahorro y crédito y mutualistas. Este sector es fundamental en las operaciones de la economía ya que generan financiamiento a sectores productivos del país, incrementando la riqueza.

El sistema financiero ecuatoriano ha sido afectado por una serie de regulaciones y medidas que provocaron una disminución en sus ingresos. Las decisiones gubernamentales de control de precio, control de las tasas de interés y las tarifas de servicios financieros y nuevos impuestos exclusivos para el sector financiero reflejan una disminución de la rentabilidad y la capacidad de crecimiento patrimonial de la mayoría de las instituciones financieras del país.

La alta concentración de cartera de crédito en el portafolio de los bancos denota su eficiente gestión para disminuir riegos de incobrabilidad y pérdida de valor de estos créditos mediante procesos de calificación periódica de activos y provisiones, aún persisten algunas deficiencias que laceran el funcionamiento del sistema de información para la administración del riesgo en estas instituciones. A pesar de Ecuador no contar con moneda propia y a su vez no tener control sobre políticas monetarias; se ha evidenciado un sector financiero sólido con poco riesgo de quiebra, sin dejar pasar por alto algunos shocks internos y externos, como lo fue la crisis del 2009 en Estados Unidos y el terremoto del 2016 en Ecuador. Gran parte de la estabilidad se debe a la solidez del dólar en mercados internacionales y la productividad del Ecuador, la cual se ve respaldada, por el petróleo en la mayoría de los casos.

Actualmente el sistema financiero ecuatoriano ha tenido que adoptar diferentes medidas para enfrentar la crisis de la pandemia por el Covid-19, ha tenido que realizar la reestructuración de créditos, con refinanciamiento y diferimiento de plazos. De igual manera, la creación de nuevos productos crediticios que se considera una estrategia fundamental para mitigar el impacto ocasionado por las restricciones establecida por la pandemia.

El presidente ejecutivo de la Asociación de Bancos Privados del Ecuador (Asobanca), mantuvo una entrevista con la revista “GESTION”. En lo que pudo destacar durante la entrevista es que ha presenciado algunos comportamientos pocos esperados en el contexto de una crisis global. Por lo que en lo que va del año, pese a la crisis, las cooperativas y los bancos reportaron un incremento en los depósitos de 13,1% y 5,92%, respectivamente y paralelamente la cartera bruta de préstamos también presentaron un aumento, pero fue mucho más significativo para las cooperativas 8,6% que para los bancos 0,34%. Sin embargo, se esperaba que la paralización de la actividad productiva tuviera efectos negativos en cuanto a la capacidad de pago de los consumidores, el resultado fue lo contrario, pues la morosidad se redujo marginalmente en -0,32% para los bancos.

No obstante, este comportamiento estable ha tenido un costo para las entidades en el Sistema Financiero Ecuatoriano, que han visto reducidas sus utilidades y rentabilidad. De todas formas, las cooperativas se han visto menos afectadas, pues las utilidades cayeron en -35,9%, mientras que las de los bancos en -55,7%.

Pese a que el nivel de transacciones en el sector bancario se mantuvo igual, durante la pandemia se pudo observar una importante migración de los canales tradicionales al uso de los canales digitales que ofrece el sistema bancario. Gracias al esfuerzo que se ha realizado, en términos de innovación y digitalización, la banca permaneció completamente operativa durante los meses de confinamiento y durante el resto de la pandemia, brindándoles a sus clientes servicios de manera efectiva y la oportunidad de realizar sus transacciones desde la seguridad de su hogar.

Cifras consolidadas por Asobanca demuestran que, en comparación con el primer semestre de 2019, las transacciones bancarias realizadas a través de canales digitales han tenido un incremento de 26% durante el primer semestre del 2020.  Mientras que en el mismo periodo las transacciones en agencias físicas se redujeron en un 39%. (Septiembre, 2 de 2020)

Una ilustración de los activos por bancos con más utilidad del Ecuador en septiembre del 2020.

 

Fuente: Asociación de Bancos del Ecuador.

Referencias 

Gestión Digital (Septiembre,2020). Revista Gestión Digital. Obtenido de.

https://www.revistagestion.ec/economia-y-finanzas-analisis/593-del-credito-se-ha-destinado-al-segmento-productivo

Asobanca. Asociación de Bancos del Ecuador. Obtenido de.

https://www.asobanca.org.ec/publicaciones/boletin-macroeconomico 

 

 

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